Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de noviembre de 2007

Yamada, Cristina, Morgán, Vincent, Roberto, Micaela, Valle y yo

Una reunión interesante. Cinco nacionalidades distintas reunidas en una mesa de un restaurante español en Munich.
Se celebraba el cumpleaños de Yamada, japonés de 32 añetes residente en Tokio, y sus compañeros de Roche querían celebrarlo con una cena "Tipical Spanish".
Nos fuimos con Vincent, francés de 22 tacos natural de Lyon, en su coche a Munich. Mucho mejor porque Die Bahn está de huelga y no sabes si te vas a poder volver de Munich...
Íbamos con Cristina, una chica húngara de 29 taquetes proveniente de Budapest. Muy simpática y dicharachera.
Al llegar a Munich, cada uno se fue a sus asuntos. Cristina se pasó la tarde en el equivalente a la Fnac, una tienda brutal de libros, música, tebeos y demás de 6 plantas. Vincent tenía que comprarse unos pantalones y Valle y yo paseamos por las calles de München, parando en alguna tienda a comprar postales para los amigos.
Quedamos más tarde en Marienplatz con ellos y con Morgán, una chica de casi 30 años, coreana de nacimiento y adoptada por una familia en Francia a muy corta edad. También estaban Micaela, valenciana, y Roberto, de Guatemala con sus 32 añicos.

Todos juntos y con más frío que un perro chico, nos dirigimos a "los Faroles", un bar que sirve tapas y comidas españolas. A Morgán le chifla el chorizo que Valle trae de casa y a los demás les pierde la tortilla de patatas. En el menú también hay paella, por supuesto, pero Micaela pone mala cara y no la recomienda. Sobre todo la de marisco y pollo, que no deben mezclarse nunca en una señora paella como Dios manda.
Pedimos tapas variadas: boquerones fritos, tortilla de patatas, chorizo, gambas al ajillo, champiñones rellenos. Por cierto que a Micaela le encanta hacer submarinos en la salsa de las gambas.
Veo caras de satisfacción y alguna de disgusto. A Cristina no le gusta la carne, le desagrada el sabor, y los champiñones vienen rellenos de bacon.
Nos quedamos con hambre y pedimos un plato por barba. En contra de la recomendación de Micaela, algunos piden paella. Ella pide conejo. Valle y yo una parrillada y Cristina me pide consejo sobre qué Merluza está mejor: a la brasa o a la Vizcaína. Sin dudarlo la Vizcaína. Le explico cómo es el plato y se entusiasma. Una lástima que allí "a la Vizcaína" suponga lo mismo que "a la marinera". En lugar del guiso de tomate se la traen con almejas, gambas y demás. De todas formas le gusta.

Le damos el regalo a Yamada. Una camiseta de Baviera y una tarjeta firmada por todos. Se emociona tanto que creo que se va a echar a llorar. Nos mira uno por uno y con respeto y admiración asiente con la cabeza con una mano pegada al corazón. Casi me emociono hasta yo. Y eso que yo no he contribuido al regalo.
En la sobremesa aprendo a contar en binario con las manos hasta mil y pico, con Cristina. En Hungría se lo enseñaban a los niños de séptimo de primaria como formación previa al Visual Basic, Cobol y Pascal. Lenguajes de programación. Comienzo a flipar.


Roberto me pregunta si fui a ver a los "Héroes del Silencio". Le enseño mi entrada de Zaragoza y comienza una retahíla de maldiciones con "chinga tu madre"... Se lamenta de que no pudo ir a verlos allá en Guatemala, pero que sí los vio hace 12 años allí. Requeteflipo.
Vincent todavía está peleándose con sus tres filetazos de lomo más guarnición de arroz, patatas fritas y tomate que le han puesto. Mientras tanto nos quejamos del chorizo y Morgán nos dice que el de Valle está mucho mejor. Le comento que el guarro del que viene me lo he cargado yo y se parten de risa porque soy un "porkfighter". Me río hasta yo de la gracia y comienzo a alcanzar límites estratosféricos de flipamiento.


Cristina me pregunta por un instrumento colgado en la pared. Es una gaita. Le cuento para qué sirve, de dónde viene y cómo se toca. Se ríe y dice que luego, mientras yo toco la guitarra que hay en otra pared, Valle se sube a la mesa a bailar flamenco y ella intentará tocar unas castañuelas colgadas al fondo. Morgán quiere bailar también con unos abanicos que hay por ahí. Veo hasta colores de lo que estoy flipando.


Yamada saca un folio con 5 fotos de 5 tipos. Quiere que las chicas opinen sobre ellos en su idioma original cada una. 4 de ellos son actores o pertenecen a grupos musicales famosos en Japón. El quinto es un amigo suyo que se casa dentro de poco. Por lo visto es un juego que tienen ellos. Ellas se prestan, Yamada le pasa la cámara a Roberto, que lo graba todo en vídeo. Vincent y yo estamos en un nivel tan alto de flipamiento que no existe definición para ese estado.
Luego lo hacemos nosotros en plan cachondeo. Ahora Yamada es el que flipa mientras ellas se descojonan. Vincent dice algo así como "blublublú blublú blú" y Roberto dice que son unos güeis de chingada mayor y otras cosas peores. para mí son todos una panda de maricones o de niñatos de 18 añetes. Las fotos son para verlas, os lo juro.


Algunos pedimos postre. Nos invita la casa a un chupito de licor de melocotón sin alcohol. El camarero que nos ha atendido habla español del sur y nos hemos entendido a la perfección. El cocinero se acerca a la mesa a preguntar qué tal estaba todo. Sonriendo, estamos de acuerdo en que muy bien, en general.
Salimos del restaurante y nos separamos en dos grupos. Nos montamos en el coche de Vincent los que vinimos con él, más Yamada. Lo llevamos al parking donde tiene su coche y una vez más, nos agradece los regalos. Qué tío más agradecido. De vuelta se me duerme Valle. Cristina tararea varias canciones que Vincent nos pone.
Llegamos a casa y se despiden amablemente. Se lo han pasado muy bien y yo estoy encantado de haberlos conocido. Estoy tan flipado que puedo cagar oro sin mucho esfuerzo.

Porqué flipo tanto? Porque todo esto que os estoy contando sucedió entre gente de 5 nacionalidades distintas, en un país que no es de ninguno de nosotros, comunicándonos en un idioma que no es el nuestro pero aun así disfrutando de la compañía unos de otros.
Fue tan natural que me resulta increíble que haya personas que se odien unas a otras por su raza, su color de piel, su lengua o sus fronteras.

De verdad que hay veces que no entiendo este mundo en que vivimos.

lunes, 6 de agosto de 2007

Y me como un Kebab!!

Creo que todos conocéis ya mi afición por los Kebab. Y no es porque sea medio moro, como algunos intentan haceros creer. Lo cierto es que la explosión de sabor, la textura crujiente de la carne, ese queso tan suave y la salsa ligeramente picante me hace salivar sólo de pensar en comerme uno.

Y claro, ya que estuvimos en la Capital Alemana, donde no hay apenas restaurantes típicos alemanes, e impera la "ley de la comida basura", lo suyo era pimplarse uno. A la salud de los que no quisieron.


Aquello fue una bacanal de sensaciones. Viniendo ya de estar por ahí, hartos como perros de andar y andar, nuestro cuerpo necesitaba alimento. Al pasar por un Döner Kebab, llegando ya al Hostel, pues mira por dónde unos cuantos nos arriesgamos a pedir. "Total, de algo hay que cascarla". Y nada, al tipo moreno, que por cierto no era familia mía, nos acercamos y le comentamos brevemente nuestras intenciones. Al principio el tio era un poco duro de oído, pero cuando nos pasamos ya al idioma universal + inglés chorra, enseguida captó la esencia del mensaje.
Y lo cierto es que estaba tela de barato. Uno normal, con queso y todo sus avíos por 2 euros! Con bebida, 2,50. Como podéis comprobar estábamos contenticos.



Como siempre, Cruz tuvo que dar la nota y se pidió un Durüm, un kebab enrollado en pan de pita muy fino. Le salió por 50 céntimos más caro, pero la verdad es que era descomunal. Para comerse eso había que tener hambre. Y para que yo diga eso, haceros una idea del tamaño...



Eso sí, nosotros allí comiendo y la peña pasando por delante de la puerta de la cocina. Les ofrecíamos y todo, pero nada, que no querían. A lo mejor no les apetecía porque más o menos eran las 12 de la noche. Algo así como las dos de la madrugada aquí. Un poco tarde para meterse p'al cuerpo un viaje de especias como ése.

Y lo cierto es que me sorprendió bastante. Su sabor era muy similar al de aquí. Aunque Döner Kebab es una concesión de Interfood, y los rollos se venden a todos los mismos, pensé que a lo mejor les daban su toque especial. En algunos Döner hemos probado auténticas delicias. Pero se ve que éste se ceñía bastante a los cánones de la multinacional.

viernes, 3 de agosto de 2007

La Furgoneta del Equipo HP

A través del pais Germano los Harry Potter utilizamos para desplazarnos una furgoneta más grande que la ropa interior de Marujita Diaz. Y dentro de la misma se vivieron momentos de tensión, momentos entrañables y algunos que otros patrióticos, con esa peazo de gorra de España. Sí señor.



La gran Furgoneta tenía tres líneas de asientos. Y la cosa más o menos se distribuye de este modo:

  • 1ª Línea. Donde está el conductor. Le acompañaba el señor Paparra junto a otro señor, a elección del grupo. Se encargaban de estar pendientes de no dar un pellejazo en alguna cuneta o contra un alemán. Puntualmente consultar el navegador encontrado de chorra. Por supuesto su misión también contempla la de poner la música adecuada. En este viaje, y siendo Cruz el conductor, Bruce Springteen. Siempre. Bajo cualquier circunstancia e inclemencia de tiempo. Si por un casual se puede poner música, porque lo más normal es no poder. El navegador es un amante muy exigente, si pones un Cd se acabó. Ya os podeis imaginar la "cantidad" de música que escuchamos.


  • 2ª Linea. Se situan los HP que no han cometido ninguna barbaridad en las últimas 2 horas. Aunque normalmente esta norma se la pasan por la puerta de Berlín. Hablan, parlotean, se excusean, y al final, se ponen de acuerdo para ver quién se sienta aquí. Normalmente no dan mucha guerra, se quejan un pelín del aire, quizás hablan de la falta de música, pero no molestan mucho. De vez en cuando les llega el ramalazo de la 3ª Línea y la cosa se pone tensa. Al final suele imperar la cordura. En definitiva están ahí como barrera al mogollón de la última línea.


  • 3ª Línea. El infierno en la tierra. Los instintos se desatan, no tienen control, son como animales. Siempre gritando, voceando, quejándose del calor y de que no les llega el aire, que no hay música, que si quieren ir delante, que si por ahí no es, que si ya os lo decía yo, que si aquel cartel decía ésto o lo otro. Incomprensiblemente cualquier persona que llegue a la 3ª línea, por muy paciente o comprensivo que sea, se convierte al momento en un ser que utiliza las quejas como medio de supervivencia y expresión. Huid, pequeños, nunca os senteis en la última línea!!!!!



Podemos hacernos una idea de la tensión que sufre el conductor cuando le piden que ponga el disco "Tatuaje" y quite a Bruce. O el Navegador, habrase visto insolencia, hablarle así al navegador.



Para la próxima, qué tal una caravana y nos vamos parando en donde nos dé la real gana?
Es una sugerencia...

viernes, 13 de julio de 2007

Lo lejos que está Berlín, por Dios!

Pero tio, a ver si con una cuerda o algo se puede acercar un poco...

Esta historia empieza un martes sobre las 7 de la tarde. Teníamos un vuelo los 9 Harry Potter programado a las 6:45 horas de la madrugada del Miércoles, en Madrid.

Las 7 y algo de la tarde del Martes llamo a Macarena:

-Oye, qué pasa con el autobús. Nos vamos o qué?
-Estoy esperando a Eva y Samuel. Dicen que van hacia la estación. Nos vemos allí.

Y allí nos vemos ella y yo. Y los demás sin venir. Y el autobús que sale a las 7:30. Llamadas insistentes no hacen mella alguna en estos dos. Se presentan con la hora pegada al culo. Que si pensábamos que nos daba tiempo, que si un apretón de última hora...

Bueno, por fin comenzamos a irnos hacia Berlín...

-Llevais el carné de alberguista, ese que nos pedirán para alojarnos en los albergues?
-Si...
-Claro...
-Esto...a ver...no lo encuentro...

Y ahora qué hacemos, alma de cántaro? Una llamada rápida a sus padres deja claro que los progenitores hacen casi cualquier cosa por un hijo. Se montan en el coche, el mismo que el padre acababa de dejar aparcado hace un momento al volver del trabajo y se inicia una persecución por la N-V en Busca del Carné Perdido. A la altura de Lobón comprendemos que el autobús lleva las de ganar y que nos veremos en Mérida con sus padres. Si yo fuera su madre, nada más verla la colgaba del campanario del pueblo. Se olvida del carné pero no se queda ni una sola crema para la cara. Tiene bemoles la cosa...
La cosa se salda con una invitación a un refresco y una buena bronca, a medias de broma, a medias de verdad. Si es que por una hija, lo que sea.


Ya en Mérida, todos juntitos, el emeritense, los sevillanos y nosotros, nos montamos en los coches de alquiler y de camino a Madrid. Una parada obligada para cenar unos bocatas de fabricación propia, Made in cadaunoelsuyo. Y ya son las 11 pasadas. Joder, cómo pasa el tiempo.

Un empujón más y estamos entrando en Madrid. Con cuidado no nos perdamos en un desvío.

-Seguro que es por esa salida?
-Que sí, que ya he venido varias veces.
-No me fio un pelo...

Total, que llegamos al aeropuerto. Y ahora a ver dónde narices echamos gasofa en los coches a la 1 de la madrugada. El tipo del parking dice que en el pueblo hay dos. Mira qué listo. Con lo que nos ha costado llegar ahí, ahora para atrás y sin tener ni idea de movernos por Madrid. Pero qué narices, si somos capaces de ir a Berlín, seremos capaces de ir a Barajas y encontrar una gasolinera.
La encontramos sin muchos desvíos pertinentes. Y ahora cuánto echamos??? Pues venga señoraaa, apuestas!!! Que si 20 euros, que si 30, que si meamos y punto.
Hasta tres veces añadimos gasoil a los coches. Si es que faltaba organización. La tipa de la gasolinera se partía el cuello buscando la cámara oculta. No puede ser que sean tan inútiles, pensaba.
Ya con todas las necesidades del coche cubiertas, dónde narices lo dejamos? En el parking hay unos sitios reservados a la compañía de alquiler, pero la oficina está más cerrada que el Pub Arny. Llamamos y dice el cachondo al otro lado de la línea que vayamos a la T4. Las 2 de la mañana pasadas y tenemos que darnos un garbeo hasta la T4? Tú lo flipas.
Total, que colonizamos un trozo de la T3. Otros nos acercamos a ver los horarios de autobuses hacia la T4.

-Y si llamo antes y me quejo hasta quedarme ronco? Dice Francis.
-Pozi. Todos juntos.

Después de quejarse unos 10 minutos resulta que hay un cajetín para dejar las llaves del coche en la T2. Eureka!!!! Que le den a la T4!!!!

Mientras dejamos las llaves allí vemos como un tipo le birla a unos guiris una bolsa de viaje sin apenas esfuerzo. Cuando reaccionamos el tipo ha puesto pies en polvorosa. Ha sido tan fácil que no parece estar robando. Nos quedamos a cuadros. Si nosotros tenemos 9 por diez elevado a 20 maletas, bártulos, mochilas y bolsas, las probabilidades de que nos birlen algo son pero que muy grandes. A montar guardia.

Nos hacemos fuertes al lado de las escaleras mecánicas. Montamos un sistema defensivo a base de sillas del aeropuerto, ceniceros, alguna máquina expendedora de chorradas y las propias maletas. Por si fuera poco Isa pone en práctica la "táctica de Bruce Lee". Se acurruca, se queda medio sopa, pero dice que está atenta a todo lo que pasa. Por si acaso no nos dormimos todos. Que no es que desconfiemos, que se la ve cuasi-despierta y todo eso, pero es que somos muy desconfiados.

Alguna casi ronca. Otros no son capaces apenas de cerrar los ojos. Ya dan las 4:30 de la madrugada. Nos acercamos al mostrador a facturar y ya hay una cola enorme. De dónde ha salido tanta gente? Si aquí no había nadie...
Facturamos sin muchos problemas. Pasamos el control de policia y nos vamos a ver las tiendas Duty Free.
Las tiendas Duty Free están todas cerradas. Claro, a esas horas no me veo yo a mucha gente comprando "Hugo Pross" de 500ml. El gozo de algunas en un pozo. Pensaban que iban a encontrar auténticas gangas allí. Pobrecitas.
Encontramos la puerta de embarque y nos tumbamos de nuevo en las sillas. Apenas se oye a nadie hablar. Toda la gente está como atociná. Sin embargo un grupito de ingleses comentan algo. Al fijarnos, uno de sus compañeros lleva una papa como un camión. El tio se levanta con dificultades, se acerca a otro y le espeta algo. El otro contesta y ya la tenemos liada. El de la papa le echa parte del agua de su botella y sale corriendo, curiosamente, en nuestra dirección. Se coloca cerca de Cruz.
El compañero del inglés mira su Fanta de Limón y mira a su amigo cerca de Cruz, valorando que si moja a Cruz, a lo mejor sólo sale con la cara partida y poco más. Cruz, por si parte, mira de lado al de la papa y le dice, alto y claro:

-Ecushame killo, como me mojes la vamos a liá, me has entendido, no?

El otro de español no tendrá ni idea, pero de lenguaje corporal sí que sabe un huevo. Lo mira, se para, lo vuelve a mirar y se tira al suelo alli cerca. Al rato se levanta y se vuelve con amigo, el de la fanta. Por un momento, nos vimos todos liados a hostias contra la Pérfida Albión, en una batalla campal. La primera tollina seguro que se la llevaban. Luego lo mismo nos volaban la cara y nos hartábamos de tollinas. Pero lo importante es pegar primero, digo yo.

Ya queda poco. Son las 7 de la mañana y vamos a embarcar. Nos llaman al mostrador, pasamos al avión y automáticamente nos dormimos todos. En llegando nos despertamos la mayoría. Por lo visto en mitad del vuelo a Cruz le ha entrado la pájara.
Que no sabeis lo que es la pájara? Pues es más o menos cuando te entran sudores frios, se te baja la tensión a los talones y te quedas más blanco que teta de monja.
Se ve tan mal que llama a la azafata y le dice:

-Illa, illa, dame algo frehquito, que tengo la pájara. Algo frehhquito illa, por Dios.

La tipa no sabe si es moro, alemán o tiene un chicle en la boca. Al fin lo entiende, con la ayuda de la mujer de Cruz, y le trae un café, creo. Toma ya algo fresquito para el estómago.

Cuando llegamos a Berlín son las 10 de la mañana, hace sol pero hay algo de viento. Hemos tardado 14 horas en llegar.

-Mira que está lejos ésto, eh?


Total, que el viaje se salda con una semipérdida del carné de alberguista, regalo de gasoil a la empresa de alquiler de coches, un poco de descanso para alguno y casi toda la noche de descanso para otras, un cuasi-conflicto internacional y una pájara.

Ah!, y 14 horas de viaje.

jueves, 28 de junio de 2007

Penzberg en todo su esplendor

Seniores, senioras:

Ahora mismo estoy en un ciber en Penzberg. Es una ciudad enana (no puedo poner pequenia, ya sabeis lo de la enie...). Y agobia ver apenas a personas por la calle. Madre mia, dónde narices se mete la gente???

Como Valle trabaj por las manianas, a mi me toca hacer de amo de casa. No se me da mal. Todavía no ha ardido nada ni he quemado la ropa al planchar. Creo que hasta podría acostumbrarme a esta vida...

Hoy, con toda la ilusión, he cogido la bici y me he ido a dar unas vueltecitas por el pueblo. Y casi me muero por el camino. De verdad que hacía tela de tiempo que no montaba en bici. Un par de veces he tenido que parar para coger el corazón y los pulmones que se me salian por la boca. Después de eso me ha entrado la pájara y las ganas han volado con ella. Una comidita y una buena siesta espaniola para recuperarme. Buff!!

Por cierto, Berlín, de lo mejor. Nada más llegar nos encontramos con una ciudad demasiado nueva. El Hostel era para verlo. Nos tocó la "Habitación-pasillo". Que qué es eso? Ja! Pues es una habitación normal por la que la gente pasa como si fuera el pasillo de su casa. El tipo del Hostel nos dió la única habitación que comunicaba con otras tantas en la parte trasera. Nos la jugó bien el nota. Por la noche los de las otras habitaciones pasaban por allí como si tal cosa. Decidimos la segunda noche por lo menos entorpecerles el camino y sembramos la habitación de los zapatos y alpargatas varias, así como maletas de las chicas y demás artilugios destinados a que alguno se jodiera un pie. De nada sirvió. Pero por lo menos nos quedamos algo más tranquilos.
También descubrí que más de la mitad de los que íbamos roncaba. Todos pensando en que Samuel nos iba a destrozar los tímpanos por la noche, y la mitad le hacía los coros por la noche. Impresionante documento que ya colgaré en mitubo...

Si vais a Berlín (Evla, apunta) hay una compania que se dedica a hacer tours gratuitos por la ciudad. Te recogen en los Hostel, o si no en la puerta de Branderburgo a las 10:30. Van con una camiseta de rojo. Te llevan por los lugares más emblemáticos de la ciudad mientras te explican la historia más reciente de los edificos o lugares por los que pasas. Que sepais que más del 85% de la ciudad quedó en ruinas por lo que no es fácil a veces saber qué narices había por allí si no te lo cuentan. Cuando termina el tour normalmente se le da algo al guía. Los tours son también en espaniol. Nosotros repetimos con un tour, el del tercer Reich, que cuesta 12€. Pero merecen la pena. Un chico Boliviano nos dió tanta información que tenía la cabeza mareada.

Por supuesto fuimos también de compras. Era inevitable...

Bueno, siento no poder poner fotos por ahora. Hasta que no llegue a Espania no podré colgarlas. Estad atentos que traigo 1 Gb más o menos.

Nos vemos en tierras castellanas.

P.D. Para Cruz, por si me lee. Contesta algo hombre. Y acerca de los coches, si quieres sigo mirando por aqui....

viernes, 22 de junio de 2007

Desde Berlin con amor

Estoy en el Youth Hostel.

No veas el tio lo que habla en guiri. Ya podeis ir aprendiendo ingles porque sino estais perdidos. Menos mal que el idioma internacional ayuda...
Hoy vamos con un tipo que se hace llamar guia. Nos va a enseniar (lo siento pero no hay enie en este teclado) Berlin en todo su esssssplendooooorrrrr.

Y maniana pasaremos el dia en la isla de los museos, viendo el busto de Nefertiti, las puertas de Ishtar y muchas mas cosas senioraaa!!!!!!

Hay que animarse a viajar pero ya.

Bueno, que lo dejo porque estos tios que vienen conmigo no me dejan en paz. Nos vcmos en Badajoz

P.D: Mata, se me olvido comprarte la bufando del Dinamo de Dresden en Dresden. Pero seguro que en Munich la tienen, no te preocupes.

jueves, 14 de junio de 2007

Berlín, Leipzig y Dresden, allá vamos

Hay veces en la vida que las cosas comienzan a alinearse hacía la destrucción de tus ilusiones. Ves cómo se van colocando una detrás de otras, en fila india, para luego dejarse caer en todo lo alto de tu coronilla.
Y también hay veces que después del golpe, algunas ilusiones se recuperan.

Este es uno de esos casos.

Todo comienza en Marzo. Hablo con my girlfriend sobre pasar mis vacaciones en Alemania, con ella. Y de paso visitar juntitos de la mano Berlín y demás. Un planazo.

Todavía no sé exactamente cómo fue, ya sabeis lo del alineamiento y tal, pero de repente un viaje romántico para los dos se convierte en un viaje multitudinario, amigos por un tubo y a tomar por el culo el romanticismo. Bueno, tampoco es mal plan. Son buenos amigos, nos lo pasamos bien y seguro que será un viaje estupendo en buena compañía. Aun así no puedo evitar pensar que me la han jugado los astros.

Ojo, irse con amigos de viaje a conocer sitios nuevos es de los mejores planes que puedo desear. Pero irme con mi novia a lo mismo es incluso mejor plan. En fin, ya os pondré millones y millones de fotos para que las veais y os animeis a viajar.

El plan es el siguiente. Vamos 9 personas, sí, sí, nueve. Llegamos a Berlín a las 9 de la mañana, alquilamos una fragoneta y nos vamos a Leipzig. Pasamos un día allí y salimos al otro para Dresden. Otro día más y a Berlín donde pasaremos los restantes 3 dias. No perdais detalle que somos 9 y tenemos que organizarnos. Mira que es difícil ponerse de acuerdo entre 3, imaginaos entre 9...

El alojamiento será en Youth Hostels. Y como cada uno se lleva su equipaje, el caballo de batalla está en que las "niñas" no se lleven muchas cosas. Más que nada porque van a tener que cargar con todas ellas. Aunque conociendo el percal, seguro que serán los maromos los que carguen. Y es que 3 juegos de zapatos de tacón, varios cinturones a juego con los palabra de honor, vestiditos, abrigos de diferente condición y secadores como para montar un mercadillo no es mi idea de viajar para ver y visitar. Con 3 o 4 mudas, un par de pantalones cómodos, 2 pares de alpargatas cómodas también y un chuasquero por lo que pueda pasar más el inevitable saco de dormir es todo lo que se puede necesitar.

Leipzig



Dresden



Berlín



Allá vamos!!

lunes, 11 de junio de 2007

Regensburg (RegensPerry para algunos)

Para aquellos que seguimos "El sentido de la vida" hablar de RegensPerry es como habla de otro mundo. Un mundo de guiris aderezado con algunos españoles que sobreviven como soldados de fortuna. Si usted logra encontrarlos, quizá pueda tomarse unas cervezas con ellos. Se llaman "El Equipo Perry", tatatachan, tantantan, tarararararaaaaaa! tantarararaaaaaan.

En fin, después de esta tontuna que creo le debía a dicho blog (aunque GonzoTBA no tenga ni zorra idea de quién narices soy) voy a dar mi visión y experiencia personal en RegensPerry, estooooo, Regensburg.

Como resulta que my girlfriend está por tierras teutonas, visito asíduamente dicho pais. Y ya que estoy por allí solemos darnos buenos viajes para conocer ciudades relativamente cercanas a su lugar de residencia. Uno de estos viajes nos llevó a Ratisbona.

Un par de amigos se vinieron conmigo a Alemania sin saber muy bien las palizas que les esperaban.



Es que resulta que mi novia y yo somos muy de...cómo lo diría... ver de todo. Paramos poco, de vez en cuando para tomar una cerveza o un café, pero somos culo de mal asiento y siempre que podemos preferimos estar paseando o visitando una iglesia o museo que en un biergarten toda la tarde. Bueno, eso también, pero sólo algún día por ahí perdido que el tiempo no acompañe para pasear.
Esa mañana prometía, el cielo estaba relativamente despejado, lo cual por esos lares es mucho decir.

Nada más llegar nos dimos unas vueltecitas por las calles más emblemáticas, dejando bien claro que somos españoles.



Que cómo se hace eso? Parece mentira que lo seáis, coño. Pues hablando siempre a voces, riéndose de cualquier cosa y haciendo tontunas todo el tiempo. Lo de llamarse a voces ya lo he dicho? Pues eso. No es que enorgullezca de pegar voces, pero con los alemanes, más callados que un muerto, se agradece un poco de vida mediterránea, vamos digo yo.
A ver, que me pierdo. En dicha ciudad está la Catedral de San Pedro, una de las pocas Catedrales que no fue destruida en la Segunda Guerra Mundial.



Por el mismísimo medio de la ciudad cruza el Danubio, que de azul tiene lo que un pimiento. Es más bien verdoso con un toque amarronado. El azul debe de quedarse más arriba y a Ratisbona llega lo que sobra.



Por cierto, que hay disponibles barcos de vapor para darse unos garbeos al más puro estilo Ratisbonés, por el Danubio "Azul", chin chin, chin chin, tarirorari, chin chin, chin chin...



El Steineme brücke (puente de ese mismo nombre) tiene una torre en su orilla Izquierda, muy bonita. Creo recordar que se utilizaba como Torre de la sal (Saltz Torr), lugar donde se guardaba y distribuía la sal en la ciudad. En aquella época la sal era considerada casi en la misma medida que el oro. Daba sabor a los alimentos, pero sobre todo conserva la carne, deshidratándola y evitando que se corrompa. Daos cuenta de que los jamones, cecinas y demás se curan dándoles un baño de sal. Generalmente en cada población importante existían Casas de la Sal, que controlaban este bien preciado. De hecho, y poniéndome en plan "Sabihondo gilipollas", la palabra "salario" deriva de la cantidad de sal que recibían como sueldo los soldados, y formaba parte de la soldada. Bueno, que no quiero que me cierren el blog por ser un listillo. De esto habrá millones de personas que saben más que yo...



"Sus habitantes construyeron el mayor puente de piedra del mundo, que con sus más de 300 metros de largo fue durante mucho tiempo el único puente que cruzaba el Danubio. Cuando fue terminado en el siglo XII, fue considerado una maravilla del mundo. El puente era algo tan especial, que posteriormente se prohibió fumar a los caminantes que lo cruzaban".





"El Antiguo Ayuntamiento– un edificio que sirve a muchos fines. Aquí se encuentra entre otros el salón imperial (Reichssaal), en el que a partir del siglo XVI se reunieron en asamblea los príncipes y reyes alemanes junto con el emperador. También está la picota del ayuntamiento, en la que se utilizaron tanto el “potro español” y la “doncella de hierro”, como la “silla para ahogar por inmersión” – aparatos con nombres rimbombantes. Ya antes el lugar era conocido con el nombre de “preguntería”, aunque no eran precisamente los visitantes los que preguntaban..... Y al que no quería responder se le torturaba".
Por desgracia no pudimos entrar, llegamos tarde. No descarto otra visita para resarcirme, voto a bríos.



Unos detalles que me llamaron la atención fueron la puerta de entrada del Antiguo Ayuntamiento donde se ve a un tipo tirando piedras desde lo alto, y el escudo que sostiene el chaval, con las llaves de la ciudad.




Hay tantos lugares allí que merecen la pena visitar, perdiéndose por sus calles, sin tener mucha idea de por dónde vas. A veces ni siquiera sabía qué narices estaba viendo, pero me gustaba mucho, y foto al canto.





Estos rincones me resultaron especialmente fotogénicos, a costa de tener que oir aquello de "le echas fotos casi a cualquier cosa ya , tio". Qué le vamos a hacer, soy así de tontuno.




Espero que alguna vez podáis visitar Regensburg. Y si alguno conoce algo más sobre los diferentes sitios, le ruego que lo comente. Seguro que he metido el gambazo en algún sitio.

Saludos

sábado, 9 de junio de 2007

O Porto Covo

Así, sin comerlo ni beberlo, descubrimos uno de los sitos de playa que más me han gustado.

Todo empezó un día de abril, tomando cañas con unos amigos. El señor Manuel y yo discutíamos sobre la posibilidad de remojarnos el culo en aguas playeras heladas. Por aquello del calor de narices que estaba haciendo. Uno de los presentes, Mesa creo recordar, nos comentó que en Sines había un camping cojonudo para quedarse.
El fin de semana siguiente pillamos tienda y coche, pasamos la frontera, y venga kilómetros. Y dale. Y más todavía.


Hasta que llegamos a Sines nos perdimos así como unas 3 veces. Paramos a un padre y sus dos hijas que iban en bici para que nos orientaran. Y no digo más de las hijas porque éste blog lo lee mi novia y le tengo respeto. Pero vamos, que no conseguimos centrar la atención en la explicación...
Total, que después de muchas vueltas llegamos al camping de Sines. Aquello parecía un campamento asolado por un bombardeo por saturación. Lo más verde que había en el recinto era el pollo que acababa de escupir un tipo que pasaba por allí. Y encima cerrado.
Y ahora qué hacemos? Pues nada, a preguntar. Nos comentan que más al sur hay un par de playas interesantes y algún camping. O eso al menos le entendimos. El portugués no siempre ha sido nuestro fuerte. Carretera y manta de nuevo. Siguiendo la costa pasamos por la playa de San Torpe. Existe una central térmica al lado de esta playa y, aunque no hay problema de contaminación ni nada parecido, el vapor que desprende es molesto, sobre todo si lo que quieres es tomar el sol...

Total que seguimos de frente, "sempre frente", y comienzan a aparecer acantilados, calas, playitas pequeñitas con encanto. Llegamos a Porto Covo y resulta que en un pueblo de no más de 800 habitantes hay dos campings. Daros cuenta del nivel de turismo que debía de haber por allí.

-Este lugar promete.

Nos decimos el uno al otro. Plantamos la tienda en el camping que nos cayó más cerca, nos calzamos el bañador y a tostarnos al sol portugués.



Tampoco es que todo tenga que ser ponerse moreno, respirar lo justo para sobrevivir debajo de una sombrilla o dejarse mecer por las olas que rompen en la orilla. También nos dimos una vuelta por el puerto de Sines, buscando bronca, esperando que algunos rudos marineros quisieran medir sus puños con los nuestros.



Incluso hicimos guardias en el alcázar, por si alguno de la pérfida albión se atrevía a adentrarse en nuestros dominios.



Para mí es inevitable recordar los desayunos que nos enchufamos en la Tasca "O Manuel" o como se llamara, con un café y unos bizcochos que ríete tú de la mismísima ambrosía de los dioses. Por un precio irrisorio. Para que luego digan que la comida es cara. también recuerdo esas cañitas fresquitas en las terraza de Sines, el frío mortal que pasamos en el paseo marítimo, y por supuesto, los ronquidos del señor Manuel en mi puta cara. Que dormir en una tienda de campaña de 3 plazas es lo que tiene.

Lo cierto es que volvimos a visitar Porto Covo un par de veces más. Llegamos a probar el "alugam-se", carteles que los vecinos de la localidad exhibían en sus ventanas indicando la posibilidad de alquilar habitaciones. Acabamos en casa de la Tía María después de pegarnos casi 600 kilómetros de viaje, desde Salamanca a Porto Covo, con una tienda de campaña en el maletero, parar en Badajoz para recoger a unos amigos y llegar a las 10 de la noche, sin sitio para dormir los 5, y lo peor, sin haber cenado!!!

Pero eso es otra historia.