sábado, 9 de junio de 2007

O Porto Covo

Así, sin comerlo ni beberlo, descubrimos uno de los sitos de playa que más me han gustado.

Todo empezó un día de abril, tomando cañas con unos amigos. El señor Manuel y yo discutíamos sobre la posibilidad de remojarnos el culo en aguas playeras heladas. Por aquello del calor de narices que estaba haciendo. Uno de los presentes, Mesa creo recordar, nos comentó que en Sines había un camping cojonudo para quedarse.
El fin de semana siguiente pillamos tienda y coche, pasamos la frontera, y venga kilómetros. Y dale. Y más todavía.


Hasta que llegamos a Sines nos perdimos así como unas 3 veces. Paramos a un padre y sus dos hijas que iban en bici para que nos orientaran. Y no digo más de las hijas porque éste blog lo lee mi novia y le tengo respeto. Pero vamos, que no conseguimos centrar la atención en la explicación...
Total, que después de muchas vueltas llegamos al camping de Sines. Aquello parecía un campamento asolado por un bombardeo por saturación. Lo más verde que había en el recinto era el pollo que acababa de escupir un tipo que pasaba por allí. Y encima cerrado.
Y ahora qué hacemos? Pues nada, a preguntar. Nos comentan que más al sur hay un par de playas interesantes y algún camping. O eso al menos le entendimos. El portugués no siempre ha sido nuestro fuerte. Carretera y manta de nuevo. Siguiendo la costa pasamos por la playa de San Torpe. Existe una central térmica al lado de esta playa y, aunque no hay problema de contaminación ni nada parecido, el vapor que desprende es molesto, sobre todo si lo que quieres es tomar el sol...

Total que seguimos de frente, "sempre frente", y comienzan a aparecer acantilados, calas, playitas pequeñitas con encanto. Llegamos a Porto Covo y resulta que en un pueblo de no más de 800 habitantes hay dos campings. Daros cuenta del nivel de turismo que debía de haber por allí.

-Este lugar promete.

Nos decimos el uno al otro. Plantamos la tienda en el camping que nos cayó más cerca, nos calzamos el bañador y a tostarnos al sol portugués.



Tampoco es que todo tenga que ser ponerse moreno, respirar lo justo para sobrevivir debajo de una sombrilla o dejarse mecer por las olas que rompen en la orilla. También nos dimos una vuelta por el puerto de Sines, buscando bronca, esperando que algunos rudos marineros quisieran medir sus puños con los nuestros.



Incluso hicimos guardias en el alcázar, por si alguno de la pérfida albión se atrevía a adentrarse en nuestros dominios.



Para mí es inevitable recordar los desayunos que nos enchufamos en la Tasca "O Manuel" o como se llamara, con un café y unos bizcochos que ríete tú de la mismísima ambrosía de los dioses. Por un precio irrisorio. Para que luego digan que la comida es cara. también recuerdo esas cañitas fresquitas en las terraza de Sines, el frío mortal que pasamos en el paseo marítimo, y por supuesto, los ronquidos del señor Manuel en mi puta cara. Que dormir en una tienda de campaña de 3 plazas es lo que tiene.

Lo cierto es que volvimos a visitar Porto Covo un par de veces más. Llegamos a probar el "alugam-se", carteles que los vecinos de la localidad exhibían en sus ventanas indicando la posibilidad de alquilar habitaciones. Acabamos en casa de la Tía María después de pegarnos casi 600 kilómetros de viaje, desde Salamanca a Porto Covo, con una tienda de campaña en el maletero, parar en Badajoz para recoger a unos amigos y llegar a las 10 de la noche, sin sitio para dormir los 5, y lo peor, sin haber cenado!!!

Pero eso es otra historia.


9 comentarios:

Manuel77 dijo...

ajaja, qué bonita historia. Por cierto, que las fotos son mías-1 Pues nos vendremos pasando poco a poco por aquí como es habitual.

paparra dijo...

Se agradece el comentario Señor Manuel.

Es cierto, el copyright de las fotos es suyo. No se enfade mi cuate.

Saludos.

Manuel77 dijo...

Jaja, que buena foto arriba a la derecha... a ver si te dejan comentarios los muchachos...

Maria de los Hitos dijo...

.... y que rico el marisquito en "La Flor de Sines"....

Matojo dijo...

jejejej Paparra, no tenemos fotos de todos juntos en la "guarida" de la tía María? :P ni foto de sus spaghetti o como se escriba? :P

paparra dijo...

Tendremos que preguntar al fotógrafo oficial de nuestras escapdas, Señor Manuel...

Hola María de los Hitos. Encantado de conocerte. Por cierto que no he probado el marisco porque mis compañeros de fatigas son un poco "antimariscos". Pero un día me lio la manta a la cabeza y... me toman por moro, jajaja.
Te haré caso y lo probaré, cuenta con ello.

Shidi ! dijo...

Han pasado casi cinco años de este posteo y gogoleando me encontré con tu blog.
Voy en febrero (sí, invierno) a Portugal. Y busco playa.
Será muy muerto y frío en esa época?
saludos !
J !

paparra dijo...

Hola Shidi!

Nunca he estado en invierno, pero el pueblo vive casi del turismo. Imagino que por febrero apenas habrá nadie más allá de los propios habitantes. Además, muchos de los restaurantes estarán cerrados. Pero que eso no te impida disfrutar de sus paisajes, playas y gentes. Muchas veces el viajes en sí ya es una aventura!

Anónimo dijo...

lo mas bonito de porto covo
octubre noviembre diciembre enero febrero marzo abril mayo junio
paz y descanso
clima bueno tranquilidad sosiego
y todo muy recogidito
esta un poco frio? tronquito y chimenea
esta sol? casi siempre paseo y superbock
mi retiro mi jubilacion
no vengais muchos que no cabemos